Querido Abuelo:
Gracias por concederme las dos cosas que te pedí. Desde principios de Noviembre quería escribirte acerca de una féliz noticia; pero no podía decirla porque me habían pedido que no dijera nada. La noticia es que mi hermana se casa. No veas la alegría que nos dio.
Estoy segura que desde donde estes se que te alegras por el féliz acontecimiento.
Nadie se lo esperaba. Yo estaba en el sofá sentada. Recuerdo que tenía el ordenador delante y estaba escribiendo algo acerca del día de los santos y jugueteando con el móvil. De repente, mi hermana salió de la habitación y me lo dijo por poco tiro el ordenador al suelo. La verdad sea dicha en algunas ocasiones soy un poco patosa; pero no se llegó a caer al suelo. Me abracé a ella y me la comí a besos. Un poquito exagerada pero sí me dio alegría.
Durante la Navidad empezó a buscar traje de novia; habían muchos nervios en casa. Como sabes mamá se pone muy nerviosa de ver que no puede ayudarla con todos los gastos de la boda.
Antes del Día de Reyes llegaron a casa la familia del novio de mi hermana. Ellos son de un pueblo de Albacete. Fuimos a ver el vestido de novia. El primer vestido no nos gusto mucho. Pero no te puedes imaginar la emoción que pude sentir por verla vestida con el que definitivamente va a ser su traje de novia. Mamá y yo nos miramos sonrientes. Papá no dice nada pero sé que en el fondo de su corazón estaba muy emocionado.
Tras probarse su vestido. Estuve intercambiando opiniones con la suegra y la cuñada de mi hermana acerca del vestido de novia, de lo que íbamos a llevar nosotras el día de la boda. En definitiva cosas de mujeres je, je.
Ese día me quedé en Murcia. Estoy cuidando al abuelo de una amiga ( mi amiga la del museo) digo la del museo porque trabaja en un museo en Murcia.
Estoy cuidándolo desde mediados de Diciembre del año pasado. Me quedo por las noches a dormir en su casa y al día siguiente me voy a Cartagena. El hombre es mayor y al pobre se le va la cabeza de vez en cuando. Son muchas las anécdotas que te podía contar pero sería interminable. Yo me rio de las cosas que dice. Me rio de la situación pero yo nunca me rio de nadie. Y sobre todo, lo cuido como si fueras tú el que estuviera ahí.
Creo que tanto el dinero como las cosas materiales te dan la felicidad del momento pero cuando estas cuidando a una persona; te sientes útil. Te das cuenta que no importa donde estes ni donde te vayas a vivir sino lo que importa son la gente que te rodea y esa gente es la que te da la felicidad.
Te voy a dejar porque son muchas las cosas que quiero contarte y te las voy a ir contando poco a poco.
Te quiero abuelo.
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