Querida Psicóloga:
Han sido muchas las cosas que te he contado a lo largo de mis terapias. Pero si una cosa tengo segura en esta vida es que me estoy curando de mi enfermedad y aunque tenga que estar toda la vida tomando medicinas, mi enfermedad va a estar evolucionando bien. Te puedo asegurar que estoy haciendo cosas que en mi vida me he imaginado que se me pasaría por la cabeza como por ejemplo: decir las cosas que siento.
Sabes, he aprendido que en realidad hay que prestar atención a las cosas que pasan a tu alrededor. En ocasiones me ocurre que no presto atención a los acontecimientos aunque lo que si estoy aprendiendo es que no me afecten tanto lo que me digan los demás.
Me estoy dando cuenta de que la familia es lo más importante aunque eso no es todo. Y a veces, me ha ocurrido que no le he dado la importancia que merecía.
Soy una persona que cuando se equivoca sabe reconocerlo. Y quizás me he equivocado muchas veces con las personas a las que quiero. En ocasiones he mal interpretado cosas que no tenía que haberlas malinterpretado, quizás me he tenido que dar cuenta antes de que nadie está en mi contra aunque así lo he creido en muchas ocasiones.
Estoy aprendiendo a tomarme la vida tal y como viene. Todos los días le doy gracias a Dios por que me puedo considerar una persona afortunada por tener una familia y unos amigos estupendos. Aunque cuando Dios quiera me gustaría tener mi familia propia, claro que todo eso quizás sea con el tiempo porque las cosas no se pueden forzar y cada cosa tiene su momento. En ocasiones uno desea tanto las cosas, que quieres que te ocurran de inmediato y las cosas llevan su proceso.
Estoy aprendiendo en confiar más en mí misma. Ser consciente de que puedo conseguir lo que quiera.
En ocasiones me tomo las cosas a risa pero si hay una cosa muy clara es que yo nunca me rio de nadie. Si me las he tomado a risa es por no llorar.
Me ocurrió hace mucho tiempo cuando perdí el sentido de la realidad. ¿ te acuerdas cuando te contaba que me decían que me iba a casar, que si me iba a Madrid, que si estaban todos compichados? Llevabas totalmente razón mal interpreté las cosas pensando que había gente que estaba en mi contra cuando nadie realmente lo está. Cuando nadie está compinchado.
Lo importante es que me estoy curando de la enfermedad, que nadie está en mi contra y que nadie me quiere hacer daño.
Gracias por enseñarme a expresar las cosas que siento a los demás. Besos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario